Los lugares de culto presentan desafíos únicos: volúmenes muy altos, corrientes de aire, muros macizos, imposibilidad de aislar o modificar la estructura.
Los sistemas Fargau responden precisamente a estas exigencias:
✔ Calor inmediato y direccional
El infrarrojo calienta directamente a las personas y no el aire, lo que evita pérdidas en edificios voluminosos.
✔ Silencio absoluto
Nuestros aparatos funcionan sin ventilación, perfectamente adaptados a oficios, oraciones y ceremonias.
✔ Respeto por la arquitectura
Instalación discreta, sin humo, sin conductos, y a menudo sin obras pesadas.
✔ Ahorro de energía
Un consumo optimizado, porque la calefacción solo funciona cuando es necesario.
Aplicaciones comunes: